¿Cómo visitar el glaciar “Mer de Glace” y su cueva de hielo?

Mer_de_Glace_panoramica

Mer de Glace

A los pies del Mont Blanc se encuentra el encantador pueblo francés de Chamonix. Un enclave perfecto para practicar deportes de nieve debido a su ubicación en los Alpes, pero también es un sitio idóneo para degustar productos típicos franceses, visitar sus numerosas tiendecitas o simplemente dar un agradable paseo.

Pero en este post quiero hablarte sobre cómo visitar el glaciar conocido como “Mar de Hielo” o “Mer de Glace“. Esta lengua de hielo tiene un desnivel de 2500 metros, con un espesor de entre 200 y 400 metros. Con sus aproximadamente 7 km de longitud y 40 km de extensión es el glaciar más grande de Francia y el tercero mayor de los Alpes.

 

¿Cómo llegar al glaciar?

Para llegar hasta allí debes acercarte a la estación “Mer de Glace” en Chamonix.

Estación_Mer_de_glace

Desde allí parte el famoso trenecito rojo que asciende unos 1000 metros hasta la estación de “Montenvers” situada a 1900 metros de altitud. La subida tarda alrededor de 20 minutos en los que podrás disfrutar de los bellos paisajes normalmente nevados, mientras asciendes por la ladera de la montaña.

El ticket de subida se compra únicamente en la propia estación de Chamonix (no se puede adquirir online) y su precio es de 33,50 euros para los adultos y 28,50 para niños (entre 5 y 14 años) y para mayores de 65. Hay también descuento para familias.

El billete incluye:

  • El viaje en tren tanto de subida como de bajada
  • El viaje en teleférico tanto de subida como de bajada
  • La Cueva de hielo
  • El Glaciorum
  • La Galería de los cristales

Horario:  Los horarios varían según la época del año.

CLICA AQUÍ PARA CONSULTAR LOS PRECIOS, HORARIOS Y APERTURA DE LOS DIFERENTES ESPACIOS 

A parte de las espléndidas vistas panorámicas del glaciar, uno de los platos fuertes de la visita es la famosa cueva excavada en el hielo. Según se puede leer en unos textos dentro de la propia cueva, una de las misiones más importantes es elegir correctamente la ubicación del lugar dónde se va a perforar, ya que hay que tener en cuenta los riesgos relacionados con el avance del glaciar como la aparición de posibles grietas, por ejemplo.

¿Cómo visitar la cueva?

Una vez adquieres el billete y subes en el trenecito hasta la estación de “Montenvers“, podrás ver nada más apearte del vagón, el teleférico que desciende hacia la cueva. Y sí, has oído bien, el teleférico desciende, pues la estación en la que se detiene el tren se encuentra a una mayor altitud con respecto a la cueva.

Teleférico_Mer_de_glace
El teleférico de la Mer de Glace

El descenso tarda menos de 5 minutos, deteniéndose el teleférico al comienzo de unas pasarelas con multitud de escaleras por las que tendrás que avanzar hasta la cueva. La caminata no es excesivamente larga pero el frío y la altitud pueden ser un inconveniente, sobre todo a la hora de subir las escaleras de regreso.

Carámbano_hielo_mer_de_glace
Un ejemplo del frío que hace por la zona

Debido al aumento de las temperaturas por el cambio climático, el glaciar va disminuyendo de tamaño con los años, es decir, se va retrayendo. Conforme avanzas por las pasarelas hay diferentes carteles que te van indicando la altura que tenía el glaciar en cada año. Esto hace pensar que lamentablemente en unas pocas décadas no quede nada de hielo en este hermoso lugar.

Cambio_climático_mer_de_glace
La altura del glaciar en 1990

Conforme te acercas a la gruta se va apreciando la entrada.

Entrada cueva_Mer de glace

Como podrás observar en la imagen, había también gente caminando o esquiando sobre el propio glaciar, aunque tengo entendido que esta práctica debe realizarse con un guía experto pues en la “Mer de Glace” hay multitud de grietas y no se puede por lo tanto recorrer por libre. También hay un refugio en lo alto donde pasar la noche para al día siguiente descender por esta lengua de hielo.

Pero bueno, nosotros hicimos únicamente la parte sencilla que es la de adentrarnos en la cueva. Esta no es extremadamente profunda pero resulta muy interesante sumergirte bajo toneladas de hielo.

Cueva_Mer de glace

Hay también diversas figuras moldeadas con el hielo como una chimenea, una barra de bar, donde seguro se celebra algún que otro evento, un trono y una especie de animal que no sabría distinguir muy bien, aunque me decantaría por un oso (se puede ver su trasero en la imagen de arriba).

Chimenea de hielo
Chimenea de hielo
Barra de bar_cueva de hielo
Barra de bar en la cueva de hielo

La cueva no está abierta todos los días del año así que es mejor revisar antes su página web para consultarlo.

Una vez concluida la visita toca regresar por las escaleras de nuevo hasta el teleférico. Como dije anteriormente este regreso puede resultar ligeramente cansado por lo que es una buena opción ir parándose a contemplar el imponente paisaje.

Mer de Glace

 

Resto de espacios que puedes visitar

Tras tomar el teleférico de vuelta, una vez arriba, junto a la estación de “Montenvers”, hay varios espacios que puedes visitar. También puedes recorrer esta zona antes de bajar a la cueva, pero mi consejo es que te dirijas primero a la gruta de hielo para no coincidir más tarde con el siguiente tren que suba.

La propia estación cuenta con una tienda (bastante cara), aseos y un bar. Si avanzas todo recto, dejando el glaciar a tu izquierda llegarás al restaurante “Le Panoramique“, llamado así porque tiene una asombrosa terraza sobre la “Mer de Glace“. En nuestro caso, debido al frío en pleno diciembre, la terraza estaba cerrada pero las vistas se podían apreciar igualmente. Ten cuidado al andar por esta zona pues el suelo congelado provocaba en los viandantes más de un resbalón.

En la terraza aprecié un camino que partía desde allí y se adentraba en la montaña pero el paso estaba cortado por la nieve, aunque seguramente en verano es una ruta de senderismo la mar de interesante.

Antes de llegar a esta terraza te cruzarás con un portón en mitad del camino que da acceso a la Galería de cristales. Un estrecho y oscuro pasillo bajo la montaña donde se exponen diferentes minerales de la zona. No es un espacio que se encuentre muy bien señalizado pero tampoco resulta muy difícil de encontrar.

Por último, en dirección opuesta a la terraza, se encuentra el “Gran Hotel de Montenvers“, de unos 90 euros la noche, y el “Glaciorum“, una pequeña exposición con información sobre los glaciares. A este último espacio incluido en el billete no fuimos, básicamente porque no sabíamos de su existencia. Si lo conoces y quieres añadir algo escríbeme en los comentarios 😉

Una vez visto todo ya sólo queda tomar el tren de vuelta.

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El trenecito rojo en la estación de “Montenvers” con el hotel al fondo

De nuevo en Chamonix nos fuimos a comer en uno de los múltiples restaurantes de este pueblecito con el recuerdo de las paredes de hielo y de las hermosas vistas del glaciar entre los Alpes.

 

Mapa de la zona:

Video resumen del lugar en YouTube – Clica aquí

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