Velika Planina – Un pueblo de pastores en los Alpes eslovenos

Uno de los sitios más interesantes que tuve la oportunidad de visitar en mi viaje por tierras eslovenas fue la meseta montañosa de Velika Planina.
Se encuentra a poco más de media hora de Liubliana, por lo que se convierte en una escapada idónea para realizar desde la capital eslovena.

 

¿Qué es Velika Planina?

Es una meseta ubicada en los Alpes eslovenos donde encontrarás uno de los asentamientos de pastores más antiguos y mejor conservados de toda Europa. Sus casitas de madera típicas con enormes tejados llaman la atención del visitante nada más pisar el terreno.

Aquí se mantiene el estilo más tradicional. Es en la época de verano cuando los pastores junto a su ganado se acercan a este bucólico paisaje y se alojan allí hasta la llegada del frío invierno. Es por ello que recomiendo la visita en los meses más cálidos pues tendrás la oportunidad de ver multitud de vacas pastando en los verdes campos y algunos pastores repartidos por las cabañas. Aunque en invierno debe ser también un paisaje hermoso con los tejados cubiertos de espesa nieve.

La mayoría de las vacas no tienen miedo alguno a los humanos incluso no será de extrañar si alguna se os acerca. Pero cuidado, nunca te fíes de una vaca.

Es fácil dar con alguna cabaña donde se vendan productos lácteos como queso, yogur o la común leche agria. Encontrarás varios carteles que lo anuncian, pero eso sí, en esloveno. Educadamente puedes pedir a algún pastor que te dé a probar alguno de sus productos. En nuestro caso acabamos tomando yogur en una mesa de su jardín. Pagamos por ello, por supuesto, pero la experiencia lo merecía.

 

Dentro del propio pueblo hay dos enclaves a destacar:

El museo

Es de pequeñas dimensiones y alberga trajes y herramientas típicas del siglo XIX. Para encontrarlo busca la cabaña con el cartelito que diga «MUZEJ».
El precio es de 3 euros para los adultos y de 1,5 para los niños

La iglesia de Santa María de las Nieves

Una pequeña capilla situada al final del pueblo que fue quemada por los alemanes tras la segunda guerra mundial y reconstruida años más tarde. Suele estar cerrada a no ser que la pilles en horario de misa (los domingos por la mañana) pero se puede ver su interior a través de una ventanuca en la puerta, aunque su belleza reside en su fachada de madera.

 

Una vez concluida nuestra visita al pueblo y antes de bajar la montaña, nos acercamos a Zeleni Rob (un restaurante y pensión) a degustar algunos de los platos típicos. Nosotros probamos el conocido Ajdovi žganci, una especie de gachas hechas a base de harina de trigo sarraceno con cortezas de cerdo picadas y el Štruklji con queso. ¡¡¡Muy rico todo!!!

 

¿Pero cómo se llega a Velika Planina?

Primero debes dirigirte a la caseta donde se compran los tickets de entrada, porque hay que pagar para visitarlo, como casi todo hoy en día. Y el precio no es barato.
Junto a las taquillas hay un pequeño bar donde tomarse algo y al otro lado de la carretera encontrarás un parking gratuito donde poder dejar el coche.

A la derecha de la imagen se encuentra el parking y a la izquierda las taquillas, el bar y un camping por si deseas pasar aquí la noche.

Para subir hasta el pueblo de Velika Planina necesitarás un teleférico, que salva un desnivel de 900 metros y que te lleva hasta el pico Simnovec (de unos 1400 metros de altitud) y desde aquí parte un telesilla que te acerca al pico Gradisce, muy cerca del pueblo.
En realidad, en la taquilla no pagas por entrar al pueblo, sino el medio de transporte hasta el mismo. Puedes ahorrarte el telesilla ya que el camino que recorre se puede hacer andando en una media hora. Incluso podrías ahorrarte el teleférico, pero esto te supondría una caminata de ascenso de entre 3 y 4 horas. En nuestro caso tomamos el teleférico al subir y al bajar, pero el telesilla solo lo tomamos al subir, para luego bajar ese pequeño trayecto andando.

Telesilla para subir al pueblo y por debajo el camino que recorrimos a la vuelta, aunque hubo parte que la hicimos campo a través.

Al final del telesilla se encuentra la zona de hostales y pensiones (aquí se encuentra el local Zeleni Rob que he mencionado unas líneas atrás), aunque tendrás que andar unos 15 minutos por la meseta hasta llegar al verdadero asentamiento de Velika Planina. Pero no tiene pérdida, pronto divisarás las casitas al fondo.

El pueblo de Velika Planina al fondo

 

Horario y Precio

Horario tanto del teleférico como del telesilla

Como puedes observar, el horario varía mucho según los días y los meses del año.

Lo verdaderamente particular de la tabla de horarios es que el teleférico cierra bastante más tarde que el telesilla. Es por esto por lo que nosotros subimos en telesilla, pero luego ese trayecto lo bajamos a pata. Nos vino bien para bajar los platos típicos que acabábamos de probar en el restaurante.

IMPORTANTE: Estate muy pendiente de los horarios, no vaya a ser que te quedes arriba sin opción alguna de bajar.

Precios: Clica aquí para ver la tabla de precios

 

 

En resumidas cuentas, el pueblo de Velika Planina es uno de esos lugares imprescindibles si visitas Eslovenia. Situadas en un enclave bucólico, estas casitas de madera te transportan a un tiempo pasado y visitarlas resulta una manera idónea de desconectar.

No negaré que resulta caro y algo complicado de acceder, pero es toda una experiencia que recordarás con cariño.

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